Queridos hermanos de la Primera Iglesia Bautista de Cali, hoy quiero hablarles sobre un tema muy importante para nuestra vida cristiana que lo podemos encontrar en:
Hay tres cosas que nunca están satisfechas: la tumba, la muerte, y la ambición humana.
Proverbios 27:20 TLA
Se nos dice que hay tres cosas que nunca están satisfechas: la tumba, la muerte y la ambición humana. Y es que en nuestra vida diaria, muchas veces buscamos la satisfacción en cosas que no nos llenan realmente. Tal vez pensamos que si tenemos ciertas posesiones materiales, un buen trabajo o una relación amorosa, seremos felices y estaremos satisfechos. Pero estas cosas no nos llenan, siempre nos dejan con un vacío en el corazón.
La única forma de encontrar verdadera satisfacción es a través de nuestra relación con Dios. Cuando nos acercamos a Él, a través de la oración, el estudio de la Palabra y la comunidad, nos damos cuenta de lo insatisfecho que está nuestro corazón y de lo satisfecho que puede estar en Cristo. Es en esa relación donde encontramos lo que siempre hemos buscado.
No se trata de que todo esté perfecto a nuestro alrededor, sino de que podamos decir que esto es lo que nuestra alma tanto estaba buscando y esperando. Dios es el único que satisface por completo nuestras necesidades y anhelos más profundos.
Hermanos, ¿en dónde colocamos nuestra esperanza y nuestra satisfacción? ¿En las cosas vanas de este mundo o en el amor y la presencia de Dios en nuestras vidas? Oremos para que Dios nos ayude a verlo en nuestro cotidiano y a ser satisfechos en Él.
Les invito a reflexionar sobre este tema y a escuchar la canción «Cristo, ¿a quién he de buscar?» para profundizar en nuestra relación con Él.
Que Dios les bendiga y les llene de su amor y su paz.